jueves, 25 de agosto de 2011

ACTIVIDAD 4: REPORTE DE LECTURA Literatura Mesopotámica

Actividad 4: REPORTE DE LECTURA. Literatura mesopotámica

Instrucciones: Elabora un reporte de lectura de la siguiente información. No olvides respetar los lineamientosde entrega de reportes

LITERATURA MESOPOTÁMICA





Mesopotamia, una región que abarcaba lo que en la actualidad es el este de Siria, el sureste de Turquía y la mayor parte de Irak, estaba situada entre los ríos Tigris y Éufrates. Su nombre es de origen griego y significa ‘entre ríos’. Las comunidades más antiguas de esta zona datan del 7000 a.C., y en ella florecieron diversas civilizaciones. Pasó a formar parte del Imperio persa en el siglo VI a.C.






Poema de Gilgamesh importante obra literaria sumeria, escrita en caracteres cuneiformes sobre doce tablillas o cantos de arcilla alrededor del año 2000 a.C. Este poema heroico recibe el nombre de su héroe, Gilgamesh, un despótico rey de Babilonia que gobernó en la ciudad de Uruk, conocida en la Biblia como Erech (actual Warka, en Irak). Según la leyenda, los dioses escuchan las oraciones de los oprimidos ciudadanos de Uruk y envían a un hombre salvaje y brutal, Enkidu, que reta a Gilgamesh a una lucha sin tregua. Concluida la batalla, sin que ninguno de los contendientes resulte claramente victorioso, Gilgamesh y Enkidu se hacen grandes amigos. Emprenden viaje juntos y comparten numerosas aventuras.










Los relatos sobre su heroísmo y valentía al enfrentarse con bestias peligrosas se difundieron por muchos países. Cuando los dos viajeros regresan a Uruk, Astarté, diosa protectora de la ciudad, proclama su amor por Gilgamesh. Éste la rechaza y la diosa envía al Toro del Cielo para destruir la ciudad. Gilgamesh y Enkidu dan muerte al toro y, como castigo por participar en esta hazaña, los dioses condenan a muerte a Enkidu. Tras su muerte, Gilgamesh recurre al sabio Utnapishtim para descubrir el secreto de la inmortalidad. El sabio le cuenta la historia de una gran inundación (cuyos detalles son tan similares a los posteriores relatos bíblicos sobre el diluvio que han despertado el interés de los especialistas). Tras muchas vacilaciones, Utnapishtim revela a Gilgamesh que la planta que confiere la eterna juventud se encuentra en las profundidades del mar. Gilgamesh se sumerge en las aguas y encuentra la planta, pero una serpiente se la roba en el camino de regreso y el héroe, desconsolado, regresa a Uruk para terminar sus días.

Esta saga fue ampliamente estudiada y traducida en la antigüedad. Algunos redactores bíblicos parecen haber inspirado su relato sobre la amistad entre David y Jonatán en la de Gilgamesh y Enkidu. Muchos escritores griegos introdujeron también elementos encontrados en esta epopeya en sus relatos épicos de luchas con dragones y en las historias que aluden a la estrecha amistad de Aquiles y Patroclo. El texto no separa los versos, pero por el ritmo se calcula que pueden ser unos 3.500. Un tercio del material que se conserva se ha reconstruido a partir de fragmentos de traducciones o versiones posteriores (c. 1500 a.C.) neoasirias, babilónicas e hititas.


















Se divide en dos periodos:






1. Civilización sumeria (3500-1750 a.C):

Proverbios Gilgamesh en el país de la vida,
Gilgamesh y el toro celeste
Gilgamesh y Agga de Kish
La Muerte de Gilgamesh
Código de Lipit Ishtar


2. Civilización Babilónica (1750-538 a.C):

Epopeya de Gilgamesh
Código de Hammurabi

lunes, 22 de agosto de 2011

ACTIVIDAD 3. REPORTE DE LECTURA: LITERATURA EGIPCIA

ACTIVIDAD 3. REPORTE DE LECTURA: LITERATURA EGIPCIA







Instrucciones: Elabora un reporte de lectura sobre esta información, respetando los lineamientos de entrega.




LITERATURA EGIPCIA



La literatura religiosa del antiguo Egipto incluye himnos a los dioses, escritos mágicos y mitológicos, y una extensa colección de textos funerarios. El campo de la literatura secular incluye historias, literatura instructiva conocida como "textos de instrucción", poemas, escritos biográficos e históricos y tratados científicos, incluyendo textos matemáticos y de medicina. Destacan también numerosos textos legales, administrativos y económicos, así como documentos privados en forma de cartas, aunque no sean literatura propiamente dicha. Los autores de varias composiciones que datan del Imperio Antiguo y el Medio, del 2134 al 1668 a.C., fueron venerados en épocas posteriores. Proceden de la clase culta de los funcionarios del gobierno del más alto nivel, y su audiencia estaba formada, sobre todo, por gente educada como ellos. En realidad, muchas composiciones literarias del Imperio Medio fueron compuestas como propaganda política para enseñar a los estudiantes, que aprendían a leer y a escribir copiándolos (en tablillas y fragmentos de arcilla), a ser leales a la dinastía regente. La mayoría de estos textos de instrucción los siguieron copiando los copistas del Imperio Nuevo, desde el 1570 hasta el 1070 a.C., 500 años más tarde, junto con otros textos de su momento, destinados a socavar el encanto de la nueva profesión militar. Algunas de estas historias incluyen elementos de la mitología y es posible que procedan de tradiciones orales.







IMPERIO ANTIGUO La literatura más antigua que se conserva, los textos de las pirámides, son inscripciones funerarias, grabadas en el interior de las pirámides de los reyes y reinas de la última parte del Imperio Antiguo, que se hacían para asegurar el debido destino del gobernante muerto en la vida eterna. Se trata de textos que proclaman himnos a los dioses y componen rituales de ofrendas cotidianas. Muchas inscripciones autobiográficas de tumbas privadas recuerdan la participación del difunto en acontecimientos históricos. Aunque no se conservan historias ni textos de instrucción del Imperio Antiguo, algunos manuscritos del Imperio Medio podrían ser copias de originales más antiguos. Un ejemplo sería La Instrucción del Visir Ptahotep, compuesto de máximas que ilustran virtudes básicas (como moderación, sinceridad y bondad) que deben regir las relaciones humanas y describen a la persona ideal como un administrador justo.



IMPERIO MEDIO Además de los textos de los sarcófagos, la literatura religiosa del Imperio Medio comprende numerosos himnos al rey y a varias divinidades —incluyendo un largo himno al Nilo—, y textos rituales. Se siguió con las inscripciones de autobiografías privadas que contienen información histórica y los gobernantes empezaron a levantar pilares en los que se detallaban sus hazañas importantes. Tanto del primer periodo intermedio como del Imperio Medio nos han llegado textos de instrucciones, siempre escritos en nombre del soberano reinante, narrando a su hijo y sucesor cómo varios acontecimientos históricos específicos influyeron en su reinado y cómo el hijo debería sacar provecho de los errores de su padre. La Sátira de los Oficios subraya los aspectos negativos de todas las posibles ocupaciones en contraste con la vida fácil del escriba. Entre la narrativa que se desarrolló durante el Imperio Medio destaca Aventuras de Sinuhé, que cuenta la historia de un oficial de palacio que huyó a Siria a la muerte del faraón Amenemhet I convirtiéndose en un hombre rico e importante; El Relato del Campesino elocuente, un hombre que hacía ruegos tan elocuentes para que le devolvieran sus asnos robados que fue encarcelado durante un tiempo para que los funcionarios pudieran disfrutar de sus discursos; Relato de un náufrago, que narra un encuentro fabuloso con una serpiente gigantesca en una isla exuberante, y La historia del rey Khufu y los magos. El papiro más antiguo que se conserva sobre medicina y matemáticas también pertenece a este periodo.



IMPERIO NUEVO Los textos funerarios del Imperio Nuevo, especialmente uno llamado el Libro de los muertos, se escribían en papiro y se metían en los sarcófagos. Entre los himnos más famosos de este periodo están los que proceden del reino de Amenofis IV, dedicados al dios del sol como única divinidad. El faraón Kamose, que reinó del 1576 al 1570 a.C., a finales del segundo periodo intermedio (1720-1570 a.C.), recogió las primeras etapas de la expulsión de Egipto de los hicsos (1600 a.C.). Con el Imperio Nuevo, el número de inscripciones históricas reales se incrementó enormemente, mientras que los textos autobiográficos dieron paso a los religiosos. Tutmosis III mandó inscribir sus guerras en Siria tanto en una estela (llamada la estela poética) como en los murales del templo de Karnak. Ambos registros describen cómo el rey llama a sus consejeros, les informa de lo difícil de su situación, y éstos le aconsejan que intente la solución fácil, pero él les dice que no tiene miedo y que se atreverá a escoger el camino más peligroso; naturalmente, el rey lo hace y triunfa. Los últimos faraones del Imperio Nuevo, especialmente Ramsés II y Ramsés III, también dejaron relatos extensos de sus hazañas militares. Se conservan narraciones y crónicas poéticas de los éxitos de Ramsés II en la batalla de Kadesh contra los hititas. Estos textos instructivos, dirigidos a las escalas más bajas de la burocracia, ya no se basan en la suposición de un pensamiento correcto y un proceder justo que automáticamente conducían al éxito, sino en la meditación y la paciencia. Hay muchas historias que implicaban a personajes mitológicos como La Disputa de Horus y Seth; La destrucción de la humanidad, en la que los seres humanos son librados de la aniquilación emborrachando a la diosa Hathor con cerveza color de sangre; y El Relato de los Dos Hermanos, historia de un joven bueno que es traicionado por su malicioso hermano mayor. El viaje de Unamon relata las pruebas y tribulaciones de un agente enviado a comprar madera en Biblos. También existen varias colecciones de poemas de amor de este periodo.

viernes, 19 de agosto de 2011

ACTIVIDAD 2. REPORTE DE LECTURA LOS TEXTOS LITERARIOS DE LA ANTIGÜEDAD ORIENTAL

Actividad 2: REPORTE DE LECTURA TEXTOS LITERARIOS DE LA ANTIGÜEDAD ORIENTAL






Instrucciones: Después de leer la siguiente información, elabora un reporte de lectura, no olvides tomar en cuenta los lineamientos para elaboración de reportes de lectura.








INTRODUCCIÓN


El conocimiento de las culturas antiguas, en sus manifestaciones religiosas, sociales, políticas y literarias; es una parte fundamental en la preparación académica de quienes se encuentran en nivel Medio superior.


Algunos conceptos que no se deben de perder de vista son los siguientes:



MITO: es la narración que describe y retrata, en lenguaje simbólico, el origen de los elementos y supuestos básicos de una civilización; difieren de los cuentos de hadas y de los tradicionales en el tiempo narrativo, ya que se desarrollan en un tiempo anterior al nacimiento del mundo convencional. Por otro lado, como los mitos hablan de dioses y procesos sobrenaturales, se les relaciona con la religión, y dado que su naturaleza es la de explicar la cosmología, son elementos fundamentales para comprender la vida individual y cultural de un pueblo.


LEYENDA: es una narración tradicional o colección de narraciones relacionadas entre sí de hechos imaginarios pero que se consideran reales. A veces se da una mezcla de hechos reales y de ficción, aunque se parte de situaciones históricamente verídicas. La palabra procede del latín medieval legenda y significa ‘lo que ha de ser leído’. En efecto, durante algunos oficios religiosos de la primitiva Iglesia cristiana, se leían en voz alta legendas o vidas de santos. La leyenda se sitúa en un lugar y en una época específica y parte de hechos que fueron reales aunque están idealizados. Se diferencian de la historia propiamente dicha en el énfasis de la narración y en su finalidad, que siempre es de tipo didáctico o nacionalista, para dar confianza a un pueblo en sí mismo en momentos en que se necesita ardor y seguridad para enfrentarse a una situación nueva y peligrosa. Por otro lado, a diferencia del mito, que se ocupa de los dioses, la leyenda retrata en general a un héroe humano, como ocurre en el caso de la Iliada y la Odisea, la Envida, o el Cantar de mío Cid.


LITERATURA: es un término que designa un acto peculiar de la comunicación humana y que podría definirse, según la palabra latina que le da origen, como arte de escribir, escritura, alfabeto, gramática, conjunto de obras literarias. Pero litteratura deriva a su vez del latín litterae, ‘letras, caracteres, escrito, obra literaria’. El término no apareció en todas las lenguas al mismo tiempo: francés littérature (1120), italiano letteratura (siglo XIII), inglés literature (1375), alemán Literatur, portugués y español literatura (siglo XV).


COMENTARIO DE UN TEXTO: es el análisis que se realiza sobre un texto escrito desde varios planos o puntos de vista con el fin de determinar su naturaleza y características generales o particulares. Una lectura compresiva e identificativa del tipo de texto es lo primero que se debe hacer. El método o métodos que se sigan pueden ser tan diversos como los textos comentados; no obstante, es necesario dar unas pautas imprescindibles para hacer un comentario correcto. Hay que hacer referencia al autor y su obra, si se conoce.


CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS LITERATURAS ORIENTALES


Para introducirnos en el estudio de las Literaturas Orientales, se debe señalar que en ellas se encuentra depositado un tesoro cultural inapreciable, que ha llegado a nosotros por medio de la palabra escrita. No hay que olvidar que desde tiempos muy antiguos, el hombre logró una forma de comunicación por medio de la representación de signos, recurso maravilloso con el cual plasmó el testimonio de sus sentimientos y pensamientos. La cultura del hombre antiguo ha sido transcrita en textos que han pervivido, transmitiendo sentimientos, conocimientos y vivencias para la posteridad. En el caso de las literaturas orientales, éstas representan los sustratos escritos más antiguos que han llegado a nuestros días. Entre estas formas culturales se encuentran la literatura:




  • Egipcia


  • Mesopotámica


  • China


  • Hebrea


  • India, entre otras.


La relación que las unifica no sólo se refiere a la edad paralela en sus orígenes, sino también a dos características esenciales: la calidad simbólica que muestran en sus primeras manifestaciones, y el sentido de religiosidad bajo el cual se fundamentan. Se debe entender como simbolismo la actitud estética que no presenta en forma directa las formas de pensamiento o los temas literarios, sino que emplea un procedimiento indirecto de expresión sustentado en símbolos y alegorías.


En el hombre oriental, la imaginación prevalece sobre las maneras de la razón que caracterizan generalmente a los pueblos occidentales. Las culturas orientales interpretan al mundo que las determina por medio de analogías y no de causalidades. Esto quiere decir que muestran sus experiencias vitales transformando los aspectos objetivos que les interesan en formas subjetivas imaginadas por ellos. En cuanto a la religiosidad, no se debe olvidar que el arte es un reflejo contundente de la vida y de las preocupaciones humanas.


De esta manera, se puede afirmar que las Civilizaciones del Antiguo Oriente fueron, fundamentalmente, religiosas. Esto se aprecia en sus aportaciones artísticas y, por supuesto, en su literatura. La famosa cabeza de Nefertiti, en Egipto, y las diversas representaciones de la diosa Kali, entre los Hindúes, muestran la idea cultural que se tenía sobre la mujer, así como un contexto filosófico en que se advierten las relaciones del individuo con el Cosmos.


En las obras literarias se refleja el pensamiento, las costumbres, las creencias y los ideales de un grupo social. Los textos del Antiguo oriente resultan tan meritorios como dignos de alabanza por su intención filosófica, por su elevación espiritual y por su alto contenido literario, pues, a pesar de la extrema antigüedad, ahí pervive el espíritu del ser humano, de su trayectoria histórica y de su percepción de la realidad.

lunes, 15 de agosto de 2011

ACTIVIDAD 1. REPORTE DE LECTURA: INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA

ACTIVIDAD 1: Reporte de lectura Introducción a la literatura



Instrucciones: Después de leer previamente la siguiente información: Realiza un reporte de lectura sobre lo leído. No olvides tomar en cuenta los lineamientos de entrega de reportes de lectura:

Introducción a la literatura

Cuando vemos la palabra literatura en el título del curso no nos preguntamos qué significa. Su significado parece obvio y usamos la expresión “texto literario” con frecuencia en nuestro lenguaje coloquial. Pero luego, al llegar el primer día de clase, cuando el profesor nos pregunta ¿qué es un texto literario? O con más precisión, ¿cómo diferenciamos un texto literario de otro que no lo es?, empezamos a tener dudas. El sentido de la palabra literatura nos empieza a parecer más complejo. Las dudas y las preguntas que éstas sugieren son el mejor camino para alcanzar un sentido propio de lo que queremos decir cuando hacemos referencia a un texto literario. También aquí vamos a iniciar nuestro camino para comprender el concepto de literatura a través de una serie de preguntas iniciales, que luego se podrán complementar en la discusión en clase.

1. ¿Cuál es el origen de la palabra literatura?
Esta palabra proviene del latín litteratura, que es un derivado de la palabra littera y que significa letra del alfabeto. En su origen, pues, la palabra literatura hace referencia a la palabra escrita.

2. ¿Entonces, sólo un texto escrito puede ser literario?
No, ese es el origen de la palabra literatura, pero siempre ha existido una literatura de transmisión oral. En tiempos antiguos, cuando muy pocas personas sabían escribir y leer, la literatura oral tenía gran difusión entre las gentes. Hoy día existen igualmente medios que difunden la literatura a través de la palabra hablada, así se hace con frecuencia a través de la radio y de la televisión.

3. Es obvio que no todo lo hablado o escrito es literatura. ¿Cómo podemos diferenciar un texto literario de otro que no lo es?
Esta pregunta ha dado lugar a fuertes debates entre los críticos literarios de todas las épocas, sin que hasta la fecha se haya llegado a un acuerdo. En casos extremos todos estamos de acuerdo: reconocemos como obra literaria El Quijote de Miguel de Cervantes, y decimos que el “contrato de venta” de una casa no es un texto literario. El problema surge cuando la diferencia no es tan marcada y cuando empezamos a dar reglas para separar lo que es literatura de lo que no es literatura. Los críticos estarían de acuerdo en considerar obras literarias a todos los textos incluidos en la antología de este curso.

4. Es posible que la lectura de los textos en la antología de este curso nos enseñe a reconocer ciertas obras literarias, pero sigo teniendo la misma pregunta, ¿Cómo podemos diferenciar un texto literario de otro que no lo es?
Los antiguos reconocían tres aspectos centrales en el arte de escribir: Gramática (el bien escribir según las reglas gramaticales establecidas), Retórica (la estructura del discurso para persuadir en la comunicación) y Estilística (la búsqueda del arte y belleza en la expresión). Si ahora consideramos tres niveles de textos, podríamos decir que la gramática caracterizaría el primer nivel, cuyo objetivo es la comunicación: la mayor parte de los libros de texto (de geografía, de biología, de historia, etc.) corresponden a este primer nivel. El segundo nivel de textos añade a la gramática la retórica, es decir, añade una estructura cuyo fin es conseguir la persuasión en el lector o en el oyente; buenos ejemplos de este segundo nivel son los textos y discursos políticos. Podemos ahora considerar un tercer nivel que añade a los dos anteriores la estilística, o sea, una preocupación consciente por expresar la belleza, por crear una obra de arte.

5. Entonces, ¿podemos agrupar y diferenciar los textos según sus objetivos?
Sí, en un principio, pues nos permite una primera aproximación a la evaluación de un texto. Pero sólo sirve como una primera guía. Hay descripciones geográficas que son textos de gran valor artístico. Dentro del canon literario se encuentran también numerosos discursos políticos o textos ideológicos, cuyo objetivo primordial fue la persuasión. De igual manera, hay textos en los cuales su autor se propuso escribir una obra literaria, pero que no llegan a crear un leguaje artístico. Es decir, el objetivo que motiva un texto no determina necesariamente su valor artístico. José Romera Castillo nos dice que la obra literaria

“es algo que se aparta de la cotidianidad y que se convierte en una fiesta, en una excepción […] Fusionando los conceptos de vida y arte, el creador confiere a su obra una tonalidad de significación social y moral por un lado; y artística —lúdica— por otro” (124).

6. Podemos aceptar, aunque con reservas, la definición de Romera Castillo de que la obra literaria funde los conceptos de vida y arte y que se aparta de la cotidianidad, pero su afirmación no nos ayuda mucho, pues usa la palabra arte para definir una obra artística y la pregunta es ¿cómo reconocemos lo que es arte en un texto concreto?
En efecto, podemos decir que el concepto de literatura gira en torno al concepto de arte, y los juicios sobre el valor artístico de un texto son juicios subjetivos, pero que también dependen en gran medida de la educación de nuestra sensibilidad artística. Precisamente, el objetivo primordial de este curso de apreciación de la literatura es ir estableciendo en qué consiste el valor artístico de las obras incluidas en la antología.

7. Si reconocemos que la valoración artística es subjetiva ¿Cómo podemos educar nuestra sensibilidad artística?
La respuesta tradicional siempre ha sido que la lectura de las obras maestras va, poco a poco, creando nuestra sensibilidad por la literatura. Lo mismo sucede con la música o con la buena comida. Pero además, como en el caso de la música y de la comida, hay numerosas características que en sí mismas no determinan el valor de una obra literaria, pero que sí sirven para aproximarnos a dicho valor. En los estudios introductorios a los distintos géneros literarios iremos reflexionando sobre esas características.

8. ¿Qué se quiere decir con la palabra “características” en el contexto de una obra artística?
Con la palabra “características” hacemos referencia a los recursos que usan los autores en el proceso de crear una obra artística. En términos generales podemos decir que todo texto consta de dos partes, o mejor dicho, integra dos dimensiones: los contenidos (ideas, emociones) y los recursos del lenguaje (cómo se articulan dichas ideas o emociones). Los recursos literarios se refieren al modo cómo se integran ambas dimensiones. Por ejemplo, Wellek y Warren establecen una diferencia entre lo que denominan lenguaje científico y lenguaje literario:

“El lenguaje científico ideal es puramente denotativo: tiende a una correspondencia recíproca entre el signo y cosa designada […]. El signo es también transparente; es decir, sin llamar la atención sobre sí mismo, nos remite de un modo inequívoco a lo que designa” (27).

El lenguaje literario es esencialmente connotativo. Es decir, usa el lenguaje prestando atención a sus posibilidades metafóricas. Veamos como ejemplo la siguiente frase: “Era una montaña”. En un libro de geografía se va a usar en su valor denotativo: “Era una montaña rocosa de 7500 metros de altura”. En una novela, por ejemplo, se puede usar en su sentido connotativo para describir a una persona fuerte y alta que camina lentamente por la calle: “Era una montaña imponente que se aproximaba con lentitud y firmeza”.

9. ¿Entonces, el lenguaje literario se diferencia del lenguaje cotidiano en que el lenguaje literario es preferentemente metafórico?
Esta primera conclusión puede servirnos como guía, pero debemos recordar que todo lenguaje es por naturaleza metafórico. Lo que sucede es que en el lenguaje cotidiano el sentido metafórico se ha lexicalizado (ha dejado de leerse como metáfora), o sea, se ha convertido en un lenguaje denotativo: la palabra parece coincidir con lo que designa. A través del curso vamos a leer y reflexionar en torno a numerosos ejemplos en los que los autores de los textos literarios hacen uso de la ambigüedad de ciertas palabras, entre su sentido cotidiano y sus posibles significados metafóricos.

10. Si todo leguaje es metafórico y si una metáfora con el tiempo puede dejar de ser metáfora, ¿Cómo podemos saber el sentido que el autor quiso dar a una palabra determinada?
Muchos críticos de la literatura siguen todavía discutiendo esa problemática. En realidad, cuando hablamos de literatura nos estamos refiriendo a un proceso que lleva implícitas tres dimensiones: el autor, el texto y el lector. Parte de la formación de nuestra sensibilidad artística es tomar conciencia de cómo se relacionan estas tres dimensiones. En el transcurso de nuestra cultura occidental se dio primero más importancia al autor, luego los críticos se concentraron en el texto, y en este curso vamos a privilegiar la perspectiva del lector. Desde esta perspectiva, sí que nos importa quién fue el autor y qué deseaba comunicar, pero vamos a dar preferencia a cómo los lectores leen el texto y cómo justifican su lectura.

11. Estoy de acuerdo de que la literatura es más interesante cuando yo puedo interpretarla, pero si privilegiamos nuestra interpretación individual, ¿qué papel desempeña el autor en esta nueva perspectiva?
Esta pregunta hace referencia a otra pregunta central: ¿por qué leemos literatura? Pero antes de contestar el porqué, veamos el papel que desempeña el autor. Si nosotros tenemos un texto literario es porque una persona lo ha escrito. Estas personas, que aquí llamamos autores, viven y representan los valores de su época, tanto si tienen conciencia de ellos o no, tanto si proyectan o critican dichos valores. Es decir, para escribir usan un código personal y un código referencial que responde a las preocupaciones de su época. Toda lectura crítica de un texto necesita, para conseguir una comprensión más completa, el contexto del autor y de su época.

12. ¿Quiere decir que si no conocemos a un autor o su época no podemos comprender un texto literario?
No. El lector es libre de leer un texto y comprenderlo desde su propia subjetividad y en función a su intimidad. Pero si deseamos leer un texto críticamente y luego discutirlo en un círculo de personas o en la sala de clase, necesitamos justificar nuestra interpretación con referencias externas a nosotros mismos. Necesitamos hacer referencia al léxico del texto, a la retórica o código que usó el autor, al mundo (la época) en el que surgen sus ideas y, posiblemente, a ciertas referencias personales del autor. En este sentido el autor es importante pues nos permite aproximarnos más al texto que deseamos analizar (ver el concepto de autor).

13. Según la respuesta anterior, la pregunta que determina nuestra lectura es ¿por qué leemos?
Así es, en efecto. La lectura subjetiva, íntima, personal de un texto, depende siempre de la persona que lo lee y de su contexto. Aquí, y en todo este curso, hacemos referencia a una lectura crítica, una lectura para discutir en la sala de clase. En este sentido, los especialistas de la literatura han propuesto varias razones:

La visión tradicional propone que las grandes obras literarias son un depósito de valores universales que pueden dar sentido y unir los pueblos.
Desde posturas contestatarias, deconstructivas, problematizadoras, se muestra que a través de las grandes obras también se pueden perpetuar estructuras de poder. Así, por ejemplo, desde una perspectiva feminista se observa cómo a través de la literatura de épocas pasadas se mantiene la función subordinada de la mujer.
Desde una perspectiva estética, se considera al texto literario como una creación artística con significado en sí misma.
Desde perspectivas más complejas se tiende a ver el texto literario como una serie de elementos estéticos y contextos culturales. Desde esta perspectiva, las obras literarias son creaciones artísticas que responden a contextos culturales y que por ello mismo sirven de pauta para la comprensión del desarrollo de los diversos grupos culturales humanos.


14. Si los objetivos que motivan la lectura de un texto literario son tan importantes, surge la pregunta de ¿qué textos literarios leemos?
Tradicionalmente, tanto los libros de texto para la enseñanza de la literatura como las historias de la literatura, han estado dominados por un estricto canon de obras consideradas clásicas. También las editoriales se concentraban en la publicación de las obras que se ajustaban a un canon. Es decir, sólo una parte de las obras escritas a través de los años circulaba y era asequible su lectura. La explosión editorial de las recientes décadas y una lectura más independiente y crítica de las obras literarias que formaban el canon y de aquellos textos que habían quedado marginados, ha descubierto que los textos considerados como canónicos encubrían con frecuencia posiciones ideológicas y de poder. En la actualidad se está haciendo una evaluación más pluralista de la tradición literaria que nos permita tener una visión más completa de nuestro pasado literario.

15. Entonces ¿qué textos se incluyen en este curso?
Los objetivos de este curso son precisos: es un curso de apreciación de la literatura, de introducción al texto literario. Por esta razón, nuestro criterio fundamental ha sido seleccionar las obras literarias que mejor representan los cuatro géneros estudiados. Muchas de ellas, la mayoría, coinciden con aquellas consideradas como obras clásicas. Pero también incluimos obras de autores que no entraron o que todavía no entraron en el canon. Como hemos señalado anteriormente, el énfasis de nuestro curso se enfoca en el lector. Buscamos una toma de conciencia de los recursos literarios que pueden hacer más satisfactoria la lectura de una obra literaria.

16. Por lo dicho hasta ahora, mucho del énfasis de este curso recae en cómo debemos leer un texto literario.
Así es, en términos generales, pero no deseamos prescribir una lectura como la correcta. Apreciar la literatura es tomar conciencia de los recursos estilísticos y de retórica que emplea el autor en el proceso de crear una obra de arte. Cuando decimos que vamos a privilegiar al lector, queremos decir que vamos a leer los textos desde la perspectiva del lector. O sea, aunque el autor importa, no vamos a tratar de descubrir lo que el autor pensaba al escribir su obra, si bien puede ser un aspecto de valor para tener en cuenta. Tampoco vamos a enfocarnos en el texto, como si no existiera el autor ni el lector.

17. ¿Qué quiere decir “leer desde la perspectiva del lector”?
En términos muy simples, leer desde la perspectiva del lector quiere decir tener en cuenta los objetivos que el lector tiene para leer un texto. No es lo mismo leer un libro para comentarlo en clase, que leer un libro por distracción. También podemos leer una obra prestando atención únicamente a los elementos estilísticos, o al contenido y posición filosófica que proyecta el autor, o a la cultura de una época que recrea el texto. Es decir, deseamos privilegiar la razón que nos motiva a leer un texto. En este curso de apreciación de la literatura, nuestro objetivo es reflexionar sobre los recursos estilísticos y culturales que un autor y su época emplean para la creación artística.

18. Desde esta perspectiva del lector ¿para qué sirve la literatura?
La respuesta a esta pregunta sigue siendo un tema de debate. Las propuestas son muy variadas e incluyen posiciones radicalmente opuestas: para unos leer literatura es perder el tiempo, para otros la lectura de la literatura es el símbolo del ser humano culto. Nosotros vamos a considerar la literatura como un producto artístico y cultural. Como producto artístico nos ayuda a perfeccionar el conocimiento del idioma español y a apreciar el uso estético de las palabras. Como producto cultural aprendemos a comprender los valores en debate en las distintas épocas y lugares del mundo hispano.

19 ¿Qué tipo de obras vamos a leer?
Vamos a leer obras de épocas antiguas y de autores modernos. Algunos autores pertenecen al canon de autores famosos en el mundo cultural hispano, otros son jóvenes todavía no muy conocidos. En la estructura de este curso, como señalamos en la sección de objetivos, vamos a agrupar los textos literarios en cuatro géneros: narrativa, poesía, ensayo y teatro. Son cuatro géneros establecidos y que forman ya parte de la cultura literaria del lector. Todos ustedes, cuando ven un texto (incluso antes de leerlo) lo reconocen como poesía o como teatro o como novela, o como ensayo. Pues bien, vamos a iniciar nuestra aproximación a la literatura desde ese punto común entre el autor y el lector.



Bibliografía de obras citadas

García Berrío, Antonio. Teoría de la literatura. Madrid: Cátedra, 1994.

Romera Castillo, José. Didáctica de la lengua y la literatura. Método y práctica. Madrid: Playor, 1979.

Wellek, René y Austin Warren. Teoría literaria. Madrid: Gredos, 1966.

(Gómez-Martínez)



PROGRAMA DE ESTUDIO DE LITERATURA UNIVERSAL

“COLEGIO MIGUEL ÁNGEL” DE TAXCO A.C
INC. A LA UNAM CLAVE INC.6919
ACUERDO 19/01 – 10/07/01
ASIGNATURA OBLIGATORIA
CICLO LECTIVO 2011-2012
CLAVE DE LA MATERIA: 1516
PROF. VIOLETA RAMÍREZ MORA


PROGRAMA DE ESTUDIO LITERATURA UNIVERSAL

Primera Unidad: Las literaturas orientales en la antigüedad.
1.1Textos literarios de la antigüedad oriental.
1.2 Proyección de la historia y de la religión en la literatura.
1.3 Características esenciales de estas literaturas

Segunda Unidad: Las literaturas clásicas grecolatinas en la antigüedad.
2.1 Las epopeyas homéricas.
2.2 El género dramático en Grecia y en Roma.
2.3 La lírica grecolatina.
2.4 Valores universales de la cultura clásica en el arte.

Tercera Unidad: La Edad Media en Europa.
3.1 Los géneros literarios en el Medioevo.
3.2 Conceptos importantes de esta etapa.
3.3 Contexto cultural de la literatura.
3.4 Los grandes autores de la transición de la Edad Media al Renacimiento.

Cuarta Unidad: La literatura en el Renacimiento.
4.1 Características de la literatura renacentista.
4.2 Lectura de textos seleccionados.
4.3Análisis estructural.
4.4 El contexto sociocultural.
4.5Géneros literarios cultivados en este período.

Quinta Unidad: La literatura neoclásica.
5.1 Lo bello y lo útil en este período.
5.2 El poder de la razón y de la crítica en el neoclasicismo.
5.3 El contexto histórico cultural.
5.4 Los géneros en esta etapa: teatro, fábula, novela y poesía.

Sexta Unidad: Romanticismo y realismo literarios.
6.1 Distinción entre estas corrientes literarias.
6.2 La transformación de la literatura por el individualismo, por el sentimiento y por el liberalismo.
6.3 La objetividad del realismo.
6.4 El contexto sociocultural del siglo XIX.

Séptima Unidad: De la literatura moderna a la vanguardia.
7.1 La singularidad del vanguardismo en el arte.
7.2 Características de las vanguardias en sus distintas manifestaciones.
7.3 La filosofía y la historia en este período de inseguridad mundial.
7.4 Las literaturas de vanguardia.

Octava Unidad: La literatura actual.
8.1 La época actual desde el período entreguerras.
8.2 El mundo contemporáneo en sus variables que propician la angustia y preocupación vitales: La literatura como revelación.
8.3 Modificaciones estructurales de la obra literaria.
8.4 La importancia de la literatura.

lunes, 6 de diciembre de 2010

AVISO

La guía de estudio les servirá para estudiar los temas contenidos en este examen, favor de repasar también el primer examen bimestral. Gracias

APUNTES ROMANTICISMO

ROMANTICISMO
El vocablo Romanticismo

La palabra romanticismo viene del adjetivo inglés romantic. Término que se comenzó a usar alrededor del siglo XVII en Inglaterra para señalar la naturaleza aventurera de las novelas de caballería llamadas romance. En Francia, también existía el término roman, cuya significación era la misma.

Posteriormente, la palabra tuvo un cambio semántico, designando al sentimiento que inducía los paisajes, y los castillos en ruinas. John Evelyn en el año de 1654, alude dichos paisajes con el calificativo de "un paisaje muy romántico" refiriéndose a los alrededores de Bath. Similarmente en el año de 1666, Samuel Pepys describe un castillo como "el más romántico".

En Rusia,el Romanticismo supuso toda una revolución, pues autorizó como lengua literaria el hasta entonces poco cultivado idioma ruso. El artífice de esta moda fue el gran poeta Alejandro Pushkin, acompañado de numerosos seguidores e imitadores.
Tema extendido del romanticismo

El Romanticismo fue un movimiento cultural y político que se originó en Alemania a finales del siglo XVIII como una reacción al racionalismo de la Ilustración y el Neoclasicismo, dándole importancia al sentimiento. Su rasgo revolucionario es incuestionable. Su característica fundamental es la ruptura con la tradición, con el orden y con la jerarquía de valores culturales y sociales imperantes. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso es que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo es que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla; incluso dentro de una misma nación se desarrollan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes.

Se desarrolló fundamentalmente en la primera mitad del siglo XIX, extendiéndose desde Alemania a Inglaterra, Francia, Italia, España, Rusia, Polonia, Estados Unidos y las recién nacidas repúblicas hispanoamericanas. Posteriormente, se fragmentó o transformó en diversas corrientes, como el Parnasianismo, el Simbolismo, el Decadentismo o el Prerrafaelismo, subsumidas en la denominación general de Post-romanticismo, una derivación del cual fue el llamado Modernismo hispanoamericano y español. Tuvo fundamentales aportes en los campos de la literatura, el arte y la música.

La psicología del hombre romántico
El Romanticismo - como el Renacimiento o el Barroco - no se reduce a un fenómeno literario, sino que abarca todos los aspectos de la cultura de la época - desde la política hasta el arte, desde la literatura hasta las modas -, porque en el fondo viene a consistir en una especial actitud frente a la vida. De ahí que deba hablarse de la psicología del hombre romántico antes de entrar en el estilo de su producción estética.

Estos son sus rasgos principales:

Uno de los rasgos capitales del Romanticismo reside en su espíritu individualista . El Romanticismo equivale a la rebelión del individuo, a la violenta exaltación de la propia personalidad. El "yo", al que ahora se le tributa un culto frenético, constituye el máximo objetivo de toda la vida espiritual. El mundo externo apenas conserva otro valor que el de mera proyección subjetiva. Agudo egocentrismo que tiene sus raíces en la doctrina enciclopedista (defensora de la postura crítica intelectual) y en el mundo prerromántico (rehabilitador del mundo de las emociones personales).

El hombre romántico se caracteriza también por su aislamiento y soledad , temas básicos del Romanticismo. Su individualismo está marcado sobre todo por su conciencia aguda y dolorosa de la propia personalidad, de ser distinto de los demás, que en ciertos casos incluso deriva en un sentimiento de superioridad - su genio, su desgracia o infelicidad mayor que las de nadie -. Esta es la razón por la cual el yo del artista pasa a ocupar el primer plano de la creación. Los sentimientos expresados en las obras románticas son los de sus creadores, quienes expresan su insatisfacción con el mundo, su ansia de infinito, su búsqueda del absoluto, su amor apasionado, su deseo vehemente de libertad, sus estados de ánimo, . Por este motivo la poesía lírica o la música son a lo largo de todo el siglo XIX las artes supremas.


El ansia de libertad : El ya mencionado individualismo del hombre romántico produce en él una protesta contra las trabas que hasta entonces tenían cohibido su espíritu, lo cual deriva consiguientemente en un ansia de libertad que se refleja en todas las manifestaciones de la época: el arte, la literatura, la música, la industria, el comercio, la conciencia,...
Irracionalismo: Los románticos rechazan la razón y todo lo racional. Sus temas preferidos están relacionados con lo sobrenatural, la magia y el misterio. A estos románticos les falta un pensamiento sistemático y coherente; no comprenden ni interpretan el mundo de una forma global.
Subjetivismo: En el romanticismo se le concede una gran importancia a las emociones, los sueños o las fantasías. Como formas de conocimientos principales se aceptan la intuición, la imaginación y el instinto; es decir impulsos no racionales, marcados por los sentimientos. La pasión se considera una fuerza superior a la razón.

El espíritu idealista : Los románticos sienten una gran predilección por lo absoluto, lo ideal, en conexión con la filosofía idealista, esencialmente alemana, que se impone con fuerza en toda Europa durante la primera mitad del siglo. Por este motivo buscan desesperadamente la perfección, lo absoluto, lo cual explica, por una parte su necesidad de acción, su vitalismo, pero por otra, los anhelos insatisfechos que derivan en su frustración e infelicidad. Ese vago aspirar hacia un mundo superior al de las realidades sensibles y que la razón no acierta a definir, cristaliza a menudo en unos ideales concretos, que el romántico se impone como norte de su vida: la Humanidad, la Patria, la Mujer. Hacia estos objetivos concretos el hombre romántico dirige sus ardorosos afanes: el sentimiento filantrópico, el ideal patriótico y el amor, al que a menudo se le une un vago misticismo.

Angustia metafísica : Al haber perdido la confianza en la razón, el ser romántico es por naturaleza alguien inseguro e insatisfecho, lo cual da lugar a la desazón vital romántica. El romántico siente la vida como un problema insoluble. Su instinto le denuncia la existencia de fuerzas sobrenaturales que escapan a todo conocimiento racional y una invencible angustia sobrecoge su ánimo. Se sabe víctima de un ciego Destino sin justificación lógica e increpa a la Naturaleza, que contempla impasible su dolor. La idea de infinito preside su vida; de ahí su inquietud febril y su terrible desequilibrio. Este aspecto es, sin embargo, también motor de la creación artística en la búsqueda constante del romántico de respuestas y soluciones a las dudas y problemas que se plantean.

Choque con la realidad : Otro tema importante en el Romanticismo es el del desengaño que deriva del choque entre el yo hipertrofiado romántico y la realidad prosaica y gris que no da satisfacción a sus anhelos e ideales. El romántico - arrastrado por las imágenes que él mismo ha creado en su interior - se encuentra con que la realidad no responde a sus ilusiones. Este hecho lleva al hombre romántico, falto de serenidad para aceptar su ambiente, a un violento enfrentamiento con el mundo y a rebelarse contra todas las normas morales, sociales, políticas o religiosas.

Evasión: Otro tema importante en el Romanticismo es el del desengaño que deriva del choque entre el yo hipertrofiado romántico y la realidad prosaica y gris que no da satisfacción a sus anhelos e ideales. El romántico - arrastrado por las imágenes que él mismo ha creado en su interior - se encuentra con que la realidad no responde a sus ilusiones. Este hecho lleva al hombre romántico, falto de serenidad para aceptar su ambiente, a un violento enfrentamiento con el mundo y a rebelarse contra todas las normas morales, sociales, políticas o religiosas.

Nacionalismo: En el Romanticismo aparece una cierta obsesión por buscar las raíces de cada pueblo en su historia, en su literatura, en su cultura, . Es ahora cuando se inventa el concepto de pueblo como entidad espiritual supraindividual a la que pertenecen individuos concretos que comparten una serie de características comunes: lengua, costumbres, folclore. Así se comprende la revitalización de los antiguos poemas épicos y de las leyendas y tradiciones locales. Es evidente que estas ideas románicas se oponen frontalmente al espíritu universalista de la Ilustración.

Técnica Literaria
Al tipo psicológico que acabamos de esbozar había de corresponder necesariamente una visión del arte distinta de la que había originado la producción del siglo XVIII. Veamos sus puntos esenciales:

El genio creador: En el Romanticismo el arte se convierte en la forma de expresión del genio que el creador lleva dentro. El artista pues, nace, no se hace, por lo que cobra capital importancia lo espontáneo, lo intuitivo, lo original, aquello que es característico del genio creador. Desde este momento la obra de arte es el resultado de un momento de inspiración que refleja la valía de su autor. La posibilidad de desarrollo de su capacidad creativa hace del romántico un individuo vitalista, eufórico y apasionado. El agudo individualismo del hombre romántico da lugar en el escritor a un deseo de prescindir de las férreas normas del clasicismo, para llegar a la creación de una obra absolutamente personal. Las viejas reglas son consideradas como trabas sin sentido que convierten el arte en un puro mecanismo, y se proclama la libertad literaria con juvenil entusiasmo. El poeta se dejará llevar ahora por su instinto, su intuición.

En el terreno de la poesía surgen junto a la métrica tradicional nuevos tipos de versificación , nuevos ritmos, nuevas estrofas. Una variada polimetría es el resultado de querer dar a cada situación su expresión musical adecuada. Además, en España, se produce una revalorización de un metro tradicional: el romance, que adquiere ahora el máximo prestigio como forma más indicada para la narración poética.

En el teatro se olvidan las famosas tres unidades de lugar, tiempo y acción, volviéndose en cierto modo a la técnica de nuestro siglo XVII: la acción puede recorrer los más apartados lugares, durar varios años y desdoblarse en dos acciones paralelas. Desaparece la unidad de estilo y se confunden los géneros, mezclándose - con el objeto de dar mayor vivacidad a la obra - lo trágico y lo cómico, lo sublime y lo grotesco, la prosa y el verso. Un trepidante dinamismo invade así el teatro, que alcanza el mayor éxito de público.


Todo el arte se enfoca ahora hacia la expresión de lo particular, del matiz individual, de lo irregular, de lo que escapa a la norma racional. La época románica prefiere destacar lo específico, la nota pintoresca y única.
Con las reglas desaparece también la noción del arte moralizador. El tema primordial será la expresión del "Yo", y el objeto de la obra excitar fuertemente la sensibilidad del lector con las más variadas emociones: la tristeza, el entusiasmo, la conmiseración, el terror, la sorpresa.

En el romanticismo se quiebra la línea clasicista, ya que se rechaza a los clásicos como modelos insustituibles. Se rechaza todo lo clásico, sobre todo el clasicismo francés más que la antigüedad grecolatina. La literatura preferida en el Romanticismo es aquella que por hallarse más apartada de lo clásico, responde mejor al gusto de la época: la bíblica, la medieval, la del siglo XVII no francés, y la contemporánea extranjera. De la Edad Media interesan el falso Ossian, Dante, la poesía popular - el romancero español, las baladas germánicas, .-. Del teatro se destacan los nombres de Shakespeare, Lope y Calderón. Entre los modernos privan Goethe, Heine y Byron en la poesía, Vïctor Hugo y Dumas en el teatro, Walter Scott en la novela.

Los Temas
Soledad:
Es propio del Romanticismo además el gusto por la soledad. Los románticos huyen de la realidad mediante el refugio en sí mismos, lo cual justifica la preferencia por lugares solitarios como castillos, cementerios, jardines, espacios apartados o recónditos, oscuros, ... Esta soledad del romántico nace también de la afirmación de su yo, de su individualismo.

Nueva Sensibilidad:
Durante el Romanticismo se prolonga y amplía el sentimentalismo manifiesto ya en muchos autores ilustrados y que sitúa en primer plano la intimidad. Resultan características la introspección, la nostalgia, la melancolía, la tristeza y la soledad, a la vez que se extiende el sentimiento de fugacidad e infelicidad de la vida humana, lo cual provoca la típica angustia romántica. El gusto por lo sombrío y crepuscular son reveladores de tal sensibilidad.

Naturaleza dinámica:
El artista romántico representa la naturaleza en forma dramática, en movimiento y con preferencia por la ambientación nocturna frente a la naturaleza artificiosa y bucólica propia del Neoclasicismo. Se oponen pues a la mesura y armonía neoclásicos el desorden y la falta de proporción. La naturaleza se identifica en el Romanticismo con los estados de ánimo del creador, y, según sean éstos, es turbulenta, melancólica o tétrica; es pues, una proyección de sus sentimientos. La naturaleza está, a su vez, por encima de todo, algo que se puede apreciar claramente en el tópico romántico de las ruinas, símbolo del predominio de la naturaleza sobre el hombre y sus obras.

Todos los rasgos románticos anteriores permiten comprender bien que en su rechazo del mundo que les ha tocado vivir los artistas románticos hayan podido tomar dos direcciones opuestas: la nostalgia por los antiguos valores tradicionales (monarquía absoluta, religión, ideales caballerescos), o la rebelión no sólo frente a su mundo sino frente al antiguo (republicanismo, anticlericalismo, ideales democráticos). Por eso podemos hacer la distinción entre un Romanticismo tradicional o conservador y un Romanticismo liberal o progresista .

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